La serigrafía artesanal es un proceso que requiere tiempo, paciencia y atención al detalle. Frente a los ritmos rápidos de la producción industrial, apostar por lo artesanal significa parar, observar y trabajar cada pieza de forma individual. Para nosotras, no se trata solo de imprimir un diseño, sino de crear con sentido y responsabilidad. A continuación, explicamos de forma clara cómo es nuestro proceso, qué materiales utilizamos y por qué apostamos por una producción consciente.

¿En qué consiste la serigrafía artesanal?
La serigrafía es una técnica de impresión que utiliza una malla tensada sobre un marco para transferir tinta a diferentes soportes, principalmente textiles. Mediante este sistema, la tinta se deposita únicamente en las zonas del diseño, creando impresiones resistentes y de alta calidad.
En el proceso artesanal, cada paso se realiza de forma manual: desde la preparación de las pantallas hasta la impresión final. Esto permite ajustar la presión, la cantidad de tinta y el secado para cada prenda, adaptándonos al material y al diseño.
Preparación de pantallas y diseño
Todo proyecto comienza con la preparación del diseño. Este se adapta técnicamente para que pueda ser serigrafiado correctamente, teniendo en cuenta detalles como el tamaño, el número de tintas y el tipo de soporte.
Una vez definido el diseño, se prepara la pantalla serigráfica. Este proceso incluye el emulsionado, el secado y el revelado de la imagen. Es una fase clave, ya que de ella depende la nitidez y precisión de la impresión final.
Materiales y tintas ecológicas
Uno de los aspectos más importantes de nuestro trabajo es la selección de materiales. Utilizamos prendas sostenibles y de calidad, fabricadas bajo criterios éticos y medioambientales. De esta forma garantizamos no solo un buen resultado estético, sino también una mayor durabilidad de las prendas.
En cuanto a las tintas, trabajamos con tintas ecológicas, formuladas para reducir el impacto ambiental y respetar la piel. Estas tintas ofrecen un acabado resistente y flexible, manteniendo la intensidad del color lavado tras lavado.
Proceso de impresión manual
La impresión se realiza prenda a prenda, aplicando la tinta manualmente mediante una rasqueta. Este paso requiere precisión y experiencia, ya que la presión y el gesto influyen directamente en el acabado final.
Tras la impresión, las prendas pasan por un proceso de secado y fijado que garantiza la durabilidad del diseño. Respetar los tiempos de secado es fundamental para obtener un resultado óptimo y evitar defectos en la impresión.
Producción consciente y sostenible
Trabajar de forma artesanal nos permite producir bajo demanda y evitar excedentes innecesarios. Este modelo reduce el desperdicio de materiales y nos ayuda a mantener una producción más responsable.
Además, fomentamos la reutilización y la segunda vida de las prendas, ofreciendo la posibilidad de transformar ropa existente mediante serigrafía, alargando su uso y reduciendo residuos.
Piezas únicas y trabajo personalizado
Al tratarse de un proceso manual, cada pieza es ligeramente diferente. Estas pequeñas variaciones forman parte del valor de la serigrafía artesanal y hacen que cada prenda sea única.
Adaptamos cada proyecto a las necesidades del cliente, ya sea un diseño propio, una personalización o un pedido para empresas, asociaciones o colectivos.
La serigrafía artesanal es una combinación de técnica, creatividad y compromiso. Apostar por este tipo de producción significa elegir calidad, sostenibilidad y un proceso cuidado desde el diseño hasta el producto final.
Crear con garra es crear con conocimiento, respeto por los materiales y atención a cada detalle.